
...en si me encanta el sabor de los labios masculinos... Agotada pensando en la hora del reencuentro con el, veo al cielo y recuerdo lo que quiero volver a vivir, de pronto algo se escucha a lo lejos, algo me dice que es el, pero prefiero no mirar. Me quedo acostada en el césped. Me pongo cómoda. Una brisa acaricia mi mano, mi cara, levanta mi blusa y me roba un suspiro, luego como tomado de un sueño una mano me recorre desde la frente lentamente bajando a mi cuello hasta topar en mi pecho, con un ademan lo pasa y sigue hasta mi abdomen donde acomoda mi blusa y lo cubre, luego su beso, uno maestro, una carisia agotadora, pero adictíva. Abro los ojos y lo veo, hermoso. Me levanto y lo abrazo, es lindo el gesto, pero no me llena, no busco a alguien que solo me quiera, quiero a alguien que me ame y se derrita con una mirada mia. El dia se acaba y quedo insatisfecha. Llega la noche y es hora de buscar lo que el sentimiento no llena. Mis amigos, musica, el auto y la fiesta me posee y en medio baile aquel hombre se acerca se posa detras y habla con sus movimientos sin tocarme. Me tienta, me habla lento, tierno y seguro me derrito, pero no digo nada, se convierte en una guerra de conquista, de seducción, el lo quiere y yo lo necesito, pero no se lo daré, no es correcto, sin embargo me hace una oferta que no puedo rechazar. Veo, siento su desesperacion, me desea, y no siente la batalla ganada, eso lo hace aun mas tentador, hasta que al final de la cancion me toma de la cintura me voltea ágilmente hacia el, lo veo a la cara y me niego, me toca suave y se acerca a mi oido para decir que ahora soy suya, luego sin esperarlo se adueña de mi cadera y con ella de mi voluntad. Hunde lento, y rápido, suave y fuerte sus labios en los mios, no me pregunta, no espera respuestas, el me desea, y hará lo que sea por tenerme, se deja llevar por su instinto, y eso... eso... Simplemente me mata.

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