
quisiera...
Me siento sedienta, me haces falta para alimentarme, para recargarme, para destrozar...
Me gustaría besarte, seducirte, envenenarte poco a poco, drogarte, invitarte a seguir el ritmo de mis labios, provocando el palpitar de tu corazón.
Te dormiré con mi canto, con mi aliento, con mis manos, caerás en mi regazo, y sera obra de mi hechizo, amor.
Tu voluntad caerá de un chasquido, y los golpes no se sentirán, la diversión comienza cuando empiezas a suplicar, morderé lentamente tus labios, al principio te gustara, pero cuando no sientas tu piel empezaras a gritar...
Arrancare con mis dientes tus venas, deseando tu sangre saborear pero shhhhhht no grites, mi amado, que apenas he de comenzar...
Bajare buscando en tu pecho el bombeo de tu corazón, golpeare hasta que sangre la herida y quedes sin la razón...
Amarrare tu cuerpo a mi cama para que no huyas al no soportar el dolor.
Infalible sera mi ataque pues mi arma es la seducción, procurare soportar las ansias de arrancar con mi puño esta sensacion...
Deseo destrozarte, matarte, mutilarte, quiero golpearte hasta cansarme, deformarte y besarte en medio de tus gritos, escuchar tus jadeos, tus lamentos y gemidos, disfrutar el provocar tu dolor, mi placer.
Rasgare tu espalda con mis uñas, cual prenda holgada ante las garras de un demonio, lloraras de sufrimiento, yo de satisfacción, esa es mi extinción, mi costumbre del inframundo donde sangre y rosas me provocan amor.
He mis instintos reclaman por ti en este mundo nada es gratis y hoy comenzaras a vivir. Reclamare lo que he invertido, convirtiéndote en mi esclavo, en mi placer, en mi debilidad, en mi humano...
Dejare que decidas mientras puedas, por que cuando yo me apropio de algo ya no tiene remedio...
Se que no te iras, por que una vez que pruebas el dolor de mi mano, ya no lo puedes dejar.
Te convertiré en mi presa y yo seré tu cazador, lo disfrutaras, por que al someterte a mi infierno te entrego mi corazón...
Te he sentido, he sentido como como tus dedos caminan por mis brazos, como erizas mi piel sin tocarla, como mi aliento busca tu cuello y mi oído tu suspiro, como me debato entre razones e ideas para evitar que te alejes, como alimentas mi corazón para latir mas rápido; todo producto de mi imaginacion, de una ilusión creada por la necesidad de compañía, por el cansancio de esta profunda soledad, Grito desde las catacumbas de esta fortaleza, desde dentro de esta armadura, grita mi alma sedienta de una respuesta, soñadora de cuentos e historias vanas que si no hay un príncipe, elfo o idiota, se vuelven solo un puñado de mentiras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario